Las citas de Gregorio Marañón son una ventana a la mente de un pensador que exploró las profundidades de la condición humana. Sus sentencias, a menudo cargadas de perspicacia y sabiduría, nos invitan a reflexionar sobre temas universales como el amor, el trabajo y la naturaleza de las relaciones.
Este médico, historiador, escritor y pensador español, nacido en 1887, dejó una huella imborrable con su agudo análisis de la sociedad y el comportamiento humano. Gregorio Marañón, con sus afirmaciones y observaciones, no solo se limitó al ámbito de la medicina, sino que también abordó cuestiones filosóficas y éticas con una profundidad admirable. Sus palabras, destiladas de su vasta experiencia y conocimiento, siguen resonando hoy en día, ofreciendo valiosas perspectivas sobre la vida y sus desafíos.
Gregorio Marañón fue un hombre de su tiempo, profundamente preocupado por las cuestiones sociales y morales de su época. Sus pensamientos reflejan la complejidad de la existencia humana, abordando desde la naturaleza del amor hasta la importancia de la educación y la ética. Sus reflexiones, plasmadas en sus obras y aforismos, son un tesoro de sabiduría que sigue inspirando a generaciones. Cada una de sus máximas es una invitación a la introspección, a cuestionarnos nuestras propias vidas y valores. No pierdas la oportunidad de descubrir algunas de sus frases más famosas.
En esta página, te invitamos a explorar las mejores citas de Gregorio Marañón. Cada una de ellas es una joya que merece ser saboreada y reflexionada. Encuentra en ellas la inspiración que necesitas para afrontar tus propios retos y para entender mejor el mundo que te rodea. No hay duda, que cada persona encontrará aquí una reflexión que resonará con su propia experiencia vital. Te animamos a sumergirte en el mundo de las ideas de este gran pensador y a descubrir el impacto de sus palabras en tu propia vida. ¡Te esperamos! 📖🤔
Tienes más cualidades de lo que tú mismo crees; pero para saber si son de oro bueno las monedas, hay que hacerlas rodar, hacerlas circular. Gasta tu tesoro.
He observado muchas veces que las personas que cumplen su aniversario en el otoño, sufren el sentimiento de envejecer de modo más agudo que las que nacieron en los meses vitales, en la primavera o en el invierno.
Un sentimiento surge siempre calladamente en la conciencia de los vencidos: que todo gran fracaso es en el fondo merecido.
Se parecen los individuos a los pueblos, que son tanto más generosos cuanto menos primeras potencias.
El amor a la popularidad acomete a algunos hombres en la edad madura y es tan peligroso como cualquiera otra de las climatéricas pasiones.
El que es más generoso no suele tener necesidad de perdonar, porque está siempre dispuesto a comprenderlo todo y es inaccesible a la ofensa que supone el perdón.